Fotografías de boda premiadas: por que el verdadero mérito siempre es de la pareja.
Hace unos días tres fotografías individuales y dos reportajes completos de boda fueron reconocidos por FDB, un directorio internacional de fotografía de bodas.
Viendo esas fotografías otra vez, tuve la misma sensación que el día que las hice: esos momentos no los construí yo. Los construyeron las parejas.Yo simplemente estaba allí.
Vivimos en una época en la que parece que una buena fotografía depende del fotógrafo. Se habla de cámaras, de técnica, de edición o de premios. Sin embargo, después de muchos años fotografiando bodas, cada vez tengo más claro que las imágenes que permanecen no nacen de ninguna de esas cosas.Nacen cuando una pareja decide vivir su boda antes que fotografiarla.Cuando un abrazo dura lo que tiene que durar.Cuando una madre llora sin preocuparse de quién la está mirando.Cuando un amigo estalla en una carcajada porque se ha olvidado de que hay una cámara cerca.Esos momentos no pueden prepararse.Y precisamente por eso tienen tanto valor.
De los reconocimientos recibidos, hay dos que me hacen especial ilusión. No corresponden a una fotografía aislada, sino a dos reportajes completos.Porque una fotografía puede ser un instante extraordinario.Un reportaje, en cambio, demuestra otra cosa.Demuestra que una historia ha sido capaz de mantenerse viva desde que empieza el día hasta que termina.Que los nervios de los preparativos, la ceremonia, los abrazos, la fiesta y los pequeños momentos que nadie esperaba forman parte de una misma historia.Eso no lo consigue una imagen bonita.Lo consiguen unas personas que decidieron vivir ese día sin convertirlo en una sesión de fotos.
Muchas veces las parejas me preguntan si hace falta saber posar.La respuesta siempre es la misma. No, nunca ha sido necesario. Las fotografías que más recuerdo de toda mi carrera no aparecieron porque alguien supiera colocarse delante de la cámara.Aparecieron porque dejaron de pensar en ella.Quizá por eso nunca he entendido los premios como un objetivo.
Si algún reconocimiento tiene sentido, es porque confirma algo que ya pensaba antes: cuando las personas viven su boda de verdad, las fotografías acaban teniendo una fuerza que no necesita ser explicada.Los premios llegan después.La historia ocurrió mucho antes.Y esa historia siempre será de ellos.Nunca mía.

Esta fotografía de la boda de Sonia y Manolo captura un momento especial, en la hacienda S´cultura, donde las palabras de la hermana emocionó a la novia y al padre de ambas.
Preparativos de la novia en Puertollano, Couda Real. Momentos antes de salir hacia la iglesia.
La familia de Lola, terminándose de preparar para la boda en el hotel Ospe Bailio, Córdoba.
2 reportajes de bodas premiados.
Reportaje de boda premiado de Ana y Jacinto. La pareja se vistió en el hotel Ospe Bailio de Córdoba y la ceremonia se llevó a cabo en la hacienda S´cultura.
Tania y Sebas se casaron en Puertollano. Toda la celebración tuvo lugar en la Parrilla de Dacho, lugar de referencia para las parejas que se casan por la zona de Ciudad Real.
Si quieres ver algunas de las fotografías que han ido premiando a las parejas que he casado puedes echarle un vistazo a la galería